Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta añoranza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta añoranza. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de junio de 2012

Como Violetas

Entre las olas de la mar, soñando
y sobre un lecho de ilusiones idas,
reíamos felices de adorarnos
y renacía la dicha en nuestras vidas.

Lejano resplandor, luz que agonizas,
tan distante tu vida de la mía...
no  temas que mi amor, pueda extinguirse,
lo aprisiono con fuerza en mi alma herida.

Infinidad de sueños compartidos,
acaricio en mis noches de tristezas,
bullen mis venas, como ardiente río,
¡Mi sangre te reclama con vehemencia!.

Encadenadas entre tu silencio,
mis alas mensajeras se liberan
y tienden ante ti un pasado hermoso...
ya hace un año de aquello ¿Lo recuerdas?

Ceñida a ti, en agónico delirio,
aún puedo percibir tu cuerpo tibio,
entrelazado ardientemente al mío.

Encendiendo pasiones escondidas,
coronábanse juntas nuestras vidas
y tras la plenitud ilimitada,
la llama ardiente, convertida en calma,
con su paz celestial, nos cobijaba.

Recuerdas nuestro ayer? – Yo te convido,
a revivir tus sueños y los míos
y allí entre los escombros de tristeza,
florecerá el amor, como violetas,
salpicadas con chispas de rocío.

 Marta Lilián Molano L
(Año 1978)

viernes, 15 de junio de 2012

Ojos Tristes

(Dedicada a Vitor Manuel Gama Campos)
Si posas tus verdes ojos de esmeralda refulgente
En los míos, que parecen dos nostálgicos veleros

Que anclaron con luz de luna, en la noche fría, inerte…
Si posas tus verdes ojos, revestidos de esperanza
En mi lúgubre mirada, que se quedó suspendida
En una lágrima helada, que fue el espejo maldito

De mi juventud perdida…
Y si al acercarte a esos, mis veleros taciturnos
Descubres que están tendidas, en su pantanosa proa

Todas las penas del mundo…
No te asustes ángel mío, ni me reproches por eso…
Quizás mis sombríos ojos, agonizantes y oscuros
Igual que estrellas fugaces, encuentren su luz perdida
Al reflejarse en los tuyos.

Marta Lilian Molano L

Mi Barca de Papel

Alma mía que ilusa te desplazas,
Navegando en tu barca de papel
Pensando en realizar tu bello sueño
Y en la cálida orilla de su playa
Saboreando el elíxir de sus besos,
Temblorosa de amor, vivir con el.
Alma mía, se extingue tu esperanza
El ancla en quien confiabas, frágil es,
La mar bravía ha roto tus amarras
Y taciturna y sola te has quedado
Abrazada a tus sueños que agonizan,
Navegando en tu barca de papel.

Marta Lilián Molano L
(Septiembre 24 de 2010)

Los recuerdos esperan en la antesala del ayer, para hacer su debut en el olvido.
(Marta Lilián Molano L)

domingo, 6 de mayo de 2012

Madre Ausente

 
Madre que entre lo oculto de tu vientre,
me supiste guardar como un capullo
y en tu alma de mujer, sin conocerme,
ya entonabas las notas de un arrullo.

Ángel sin alas, ¡Corazón de Oro!
al no tenerte  muchas veces lloro.
al fin pude entender que me encontraba
sumergida en lo oculto de un tesoro.

Cuando estoy sola, al recordarte pienso
que inmerecida gracia Dios me ha dado
y tomando la barca de mi ensueño,
viajo en ella   al jardín de mi pasado.

Abro mis ojos, para contemplarte
y la barca en mi ayer  ya no está anclada...
ya no tengo el refugio de tus brazos,
ni me embriago en la miel de tu mirada,
solo escucho tu voz ¡OH Madre Ausente!
que desde lejos  con amor me llama.

¡OH, dime Madre! – ¿Quien pudiera ahora
traerte del pasado a mi presente,
y ocultando tu rostro aquí en mi pecho,
contemplar tus cabellos y tu frente?

¡OH, quien pudiera regalarte un beso
y brindarte hoy el néctar de mi boca!
¡OH, quien pudiera declamarte un verso
y poner en tus manos una rosa!

En éste día añoro tu sonrisa
y tu consejo fiel  mi dulce amiga,
anhelo tu presencia aquí a mi lado
compartiendo mis penas y alegrías.

Miro hacia el cielo y al Señor le pido,
le pido a Dios  Eterno Omnipotente,
que extienda a ti su mano bondadosa
y corone en su amor tu dulce frente.

Que guíe tus pasos El, en su camino
que embriague tu alma en la sonora fuente,
que bebas del raudal de vida eterna,
de la mano de Dios ¡OH, Madre Ausente!

Marta Lilián Molano L


martes, 24 de abril de 2012

Al Hombre de mi Anhelo


(¿Realidad o utopía? Solo el tiempo lo dirá)

Aquí y ahora mi esperanza añora
El néctar de tus besos prohibidos,
Y tu cuerpo desnudo de caricias
Sueña volverse abrigo sobre el mío.

Igual que rosa, sin color ni aroma
Prisionera en la urna de cristal
Mi anhelo por tenerte espera y llora.

Tu sollozando ausente en otros brazos,
Yo procurando estar contigo y sola,
Somos la llama que acaricia el viento,
La estrella que contempla su reflejo
Fundida en el ropaje de las olas.

Aquí y ahora mi esperanza nace…
Le crecen alas a la libertad,
Soy como el fénix que entre sus cenizas
Emerge airoso y vuela hasta tu pecho,
Buscando abrigo a su soledad.
-----
*Si mis manos son atadas y calla mi  boca, nace  en mi pecho un volcán y las aves pregonan mi sentir.

                     Marta Lilián Molano L.
                            (Abril 24 de 2012)

domingo, 15 de abril de 2012

Río Mamoní

Rio... En tu cause se tendieron mis anhelos y dormitaron sobre el embrujo de tus aguas. La brisa jugó con ellos y suavemente los depositó en el nido solitario donde aún están dormidos. 
Río: Mis sueños quedaron en ti, en las coloridas escamas de los peces que navegan en tu lecho, ellos brillan... se multiplican con los rayos del sol, juegan con los niños que se deleitan en la suave caricia de tus aguas. Mis sueños siguen el camino, la senda que tantas veces recorrí de la mano de mi amado, entre cocoteros, naranjales y limoneros en flor. En mi mente perdura el olor a leña, y el recuerdo de risas y noches de pasión, se esparce entre la brisa y alcanza los destellos del lucero solitario en que te convertiste.

El lucero inalcanzable que me mira desde el otro lado del umbral.

Marta Lilián Molano L
Abril 15 de 2012 
(Aku sedih...)

martes, 10 de abril de 2012

Más Allá del Olvido



En el jardín eterno del olvido
Solloza un ángel con las alas rotas,
El otoño musita sus plegarias
Y un sueño entre las rosas se evapora…

Allá en los laberintos del olvido
La grácil mariposa hace su entrada
Y con su danza plena de alborada,
Fecunda el polen de ilusión sagrada

En el jardín eterno del olvido
Hace su nido una gaviota blanca,
El gorrión agoniza entre sus trinos,
Se detiene la brisa en su labranza…

Y se asoma en los dedos de una niña
Una flor revestida de esperanza.

Marta Lilián Molano L
(Febrero 16 de 2010)

domingo, 8 de abril de 2012

La Gaviota de Oro

Una Historia de Amor y de Perdón
Dedicada a Monique
(Retazos De Mis Vivencias)

Sucedió hace algunos años  que esta historia comenzó,
en un lugar muy hermoso que creó la mano de Dios,
cada mañana temprano, el señor sol le miró
salía muy feliz al campo aquel joven sembrador.

Los astutos conejillos, se iban detrás a mirar,
donde sembraría el repollo, para luego irlo a robar
y el sembrador niña hermosa, mas de una vez recogió,
algún pajarillo herido y con ternura le cuidó.

Sus manos tenían callos, que la tierra allí plasmó
mas eran fuertes y bellas las manos del sembrador.
Sucedió en un día cualquiera, que después de ir a sembrar,
el Sembrador De Mi Historia se detuvo a descansar

y también en ese día desde un lejano lugar,
de un cuento rosado de hadas, alguien se quiso escapar.
Era una Gaviota de Oro con piquito de rubí,
con ojitos de esmeralda y patitas de zafir.

Y a perseguirla una joven también del cuento salió
y tras la gaviota aquella la joven corrió...corrió...
Subió elevadas colinas y los desiertos cruzó,
en busca de la gaviota que feliz  voló y voló.

Mas cansada ya la joven al ver que no la alcanzaba,
le preguntó al señor sol  hacia que tierras volaba.
El sol contento y radiante con su luz le respondió:

-“Apresúrate a la tierra, donde vive el sembrador”.

El arco iris muy atento su sonrisa le brindó
y la invitó a que viajara en sus rayos de color.
Mas al llegar a la tierra donde vive el sembrador,
la sonrisa de la joven en llanto se convirtió.

Iba tan feliz pensando a su gaviota alcanzar,
que no vio aquel tronco viejo que la hizo resbalar.
Después de un breve momento muy herida se encontró,
sobre un terreno de espinas que su vestido rasgó.

Su vestido que era blanco, de sangre y barro manchó
y muy triste sollozando la noche la sorprendió.
Mas de camino a su casa iba ya aquel sembrador,
cuando la luz de la luna a la joven le mostró.

Y sus ojos se encontraron... Los de el, dulces como miel
los de ella triste lloraron por su vestido rasgado
que ya no podía coser. En silencio, así se hablaron
la luna  los pudo ver,  ella entendió comprensiva,
lo que el sembrador decía en sus miradas de miel.

El tomándola en sus brazos cada herida le sanó
y en tanto que la sanaba, de su boca y su mirada
néctar de miel le brindó.
Y ahora dime niña hermosa ¿ Has de oír lo que pasó?
Después de habersen casado el sembrador de mi historia,
a su casa la llevó.
Y al pasar algunos meses los dos soñaron tener
en sus brazos un capullo con su carita de rosa y su mirada de miel.

Mas este sueño anhelado tan bello no pudo ser,
y así en un día de invierno el sembrador de mi historia,
calladamente se fue;  salió a buscar otra tierra
donde pudiera obtener aquel hermoso capullo,
con su carita de rosa y su mirada de miel.

Y quedó triste llorando la esposa del sembrador,
quedó muy triste llorando, porque ella no pudo darle
el capullo que soñó.

Mas escucha, niña hermosa
Alguien hoy me contó a mi, que vieron volar muy bajo
a aquella Gaviota de Oro con piquito de rubí,
y en un rayito dorado sobre sus alas llevó,
cabalgando a aquella joven  
que al fugarse de aquel cuento, conociera al sembrador.

Esta mañana oí un canto que a mi ventana llego,
me lo trajo una gaviota sobre sus plumas de oro,
envuelto en rayos de sol y al escucharlo decía:
“Es para Monique mi Amor”

Eres tu mi niña bella el regalo que soñé,
con tu carita de rosa y tu mirada de miel,
tus manitas son de seda, tus sonrisas de algodón
con ternura desde lejos, en sueños te arrullo yo.

Y así  mi niñita bella esta historia terminó,
tu eres El Capullo Hermoso, Tu Padre es El Sembrador
y quien voló en la Gaviota del Ensueño y La Ilusión,
escúchalo niña hermosa, mi pequeña  -"Esa Soy Yo”

Marta Lilián Molano L.

sábado, 7 de abril de 2012

El Regreso del Sembrador

(La Gaviota de Oro Veintiocho Años Después)
(Retazos de mis Vivencias)
El Sembrador ha vuelto el de ojos de Miel, trajo con el tres rosas y un precioso clavel.
Las algas le contaron a un alegre quetzal, por el camino angosto hoy le han visto pasar.
El sembrador se acerca me lo dijo la luna, mientras teje sus sueños de perlas y de espuma.

Hace ya muchos años escribí al sembrador, un poema que siempre guardé en mi corazón.
Como si fuera un pacto de la tierra y el cielo y hubiera sido impreso con un punzón de hierro.
Tres décadas pasaron, borrascas y tormentas y tras su larga ausencia, del precioso camino que una vez recorrimos, se borraron sus huellas.
El sembrador ha vuelto hoy preguntó por ti, quiere hablarte al oido, con sonrisa traviesa me lo dijo un jazmín.
Los árboles susurran y la brisa también !El Sembrador ha vuelto, el de Ojos de Miel! Trajo tres bellas rosas y un precioso clavel.
Sus varoniles manos las que yo tanto amé, hoy algo temblorosas emergen en mis sueños como alas de gaviota...
!Como alas de gaviota en las que un día volé, mientras buscaba un sueño que nunca conquisté!
Hablamos brevemente sin rencores ni dudas, sin heridas sangrantes, sin recuerdos distantes, porque estaban dispersos jugueteando en el aire...
Un ríctus de tristeza adiviné en su boca ¿Su boca? Sí su boca, la que tanto besé, la que me supo a mangos, a duraznos y a miel.
Inviernos han pasado coronando sus sienes con escarcha de ensueños, primaveras y nieve.
!El sembrador ha vuelto, hoy escuché su voz!
Su voz como riachuelo refrescando a la hiedra
Como suave caricia de la brisa a la piedra,
Como aroma al desierto, como trigo al hambriento
Como lluvia a la flor...

!El Sembrador ha vuelto hoy escuché su voz!

Marta Lilián Molano L
Noviembre 8 de 2011



lunes, 2 de abril de 2012

Cascaroncitos Rotos


En el atardecer de un día domingo,
cuando apacible y sola caminaba,
debajo de un arbusto gigantesco,
que frente a una casona abandonada,
cual veterano soldado de guerra
cerca de su portal, montaba guardia 

Vi desprenderse  en un crujir de hojas,
a un nido muy pequeño de sus ramas
y sin que nadie, pudiera evitarlo,
indefenso cayó bajo mis plantas.

Cascaroncitos rotos se esparcieron...
fragmentos de una vida  ya quebrada,
y ante el partir de aquella tierna  vida,
que no pudo cantarle a la alborada,
entre las alas rotas del silencio
un recuerdo fugaz llegó a mi alma.

¿A dónde va el amor  cuando se ha ido?
¿a dónde va el amor  cuando ha volado?

¡Cuántas huellas  quedaron en el nido!
pequeñas plumas de colores vivos,
que el sol en su fulgor había pintado,
hoy solo son retazos desteñidos... 
insistentes fantasmas escondidos,
que se resisten a vivir guardados,
para siempre en el álbum del olvido...

¿A dónde va el amor  cuando se ha ido?
¿A dónde va el amor  cuando ha  volado? 

¿Quizás como jinete enardecido
Buscó su fruto en un edén prohibido
Y preso entre sus ramas ha quedado?

¿A dónde va el amor cuando se ha ido
y deja un corazón tan lastimado?

Yo quisiera ser frágil, cual gaviota
y extendiendo mis alas, remontarme
al país de los sueños ya perdidos,
donde las aves  han dejado el nido
y esperando por mí...¡Allí encontrarte!

Marta Lilián Molano L 


jueves, 15 de diciembre de 2011

A Tu Memoria




Para La Estrella Que Eres Ahora
(In Memoriam  Diciembre 25/2007)

Esposo de mi ayer, así yo te recuerdo: 
Tu risa entretejiéndose a mi risa, mi mano que se pierde entre tu mano, 
Tus huellas y mis huellas, dirigiéndose al rio, tu anhelo conjugándose en el mío.
Ruiseñores volando… olor  a tierra, a leña, a mangos  y a naranjos en flor.
El agua  acariciando nuestros cuerpos desnudos…
La melodía de antaño de Moré, haciendo suspirar a las palmeras.
Así, hombre de  mi ayer  emerges en mi mente
Con sabor a canela, a hiel, a ajenjo… a lágrimas saladas.
Cabalgas en la bruma del pasado,  invades mi presente,
Como el esposo hambriento de caricias,  que pronunció mi nombre
Con rabia, con dolor y con ternura…quizás también con algo de locura.
Mi nombre que hoy solloza desde el nido vacío de un jilguero,
Enredado en las ramas de majestuosos  árboles  que plantaron tus manos.
Esos árboles  lloran tu partida  junto al lecho del rio.
Esposo de mi ayer:
Hoy  la añoranza,  despertó silenciosa aquí en mi alma y se vistió de luto.
Tu recuerdo ha guardado mi tristeza, entre un blanco jazmín  
Que envuelve  con su aroma, el mármol  de la loza funeraria,
Donde se lee  tu nombre  esculpido en la tumba solitaria.

Marta Lilian Molano L  (11 de Mayo de 2010)