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viernes, 5 de junio de 2015

Yamba es Nombrada Madrina

(De los pequeños caninos de su amiga Chombanela)




Ante ustedes me presento como princesa canina de la etnia Nove Bugle:
Yamba la perra valiente,
la que cazó un dinosaurio (un dinosaurio sin dientes).
Soy la madrina oficial
de los pequeños caninos de mi amiga Chombanela;
los patitas de lombriz, que parecen estornudos de chocolate y anís.
 La lagartija Bartola me vino a comunicar
que mi amiga Chombanela muy agradecida está
por hacer que recordara al padre de los cachorros
 a ese bueno para nada a ese holgazán sin decoro.
Si ven que estoy tan hermosa, no es porque sea vanidosa,
 lo amerita la ocasión…
no siempre se es elegida para servir de madrina
a nueve hermosos caninos, que son  hijos de un bribón.
 Me refiero al holgazán llamado el tal Cucaracha,
el cazador que no caza,
 a ese canino infeliz y responsable directo
 de que mis ahijados tengan, las patitas de lombriz.
Bartola la lagartija, trajo a Sotana y Rosario,
ellas comadres han sido desde hace ya algunos años.
Y como obsequio especial, han traído algunas rosas,
para que la Chombanela se sienta feliz y hermosa.

Sotana la comadreja, está ciega, sorda y vieja.
 Rosario, pequeña ardilla que ríe por todo y nada…
nada como un pececillo en la pequeña quebrada.
En el festejo esperado, en la gran celebración,
el padre de los pequeños,
 el cazador que no caza, llamado el tal Cucaracha,
entre su olor nauseabundo muerto de risa llegó.
Y al verlo la Chombanela, muy feliz y perfumada,
con ojos de enamorada,
dejó a sus nueve pequeños
y con el bribón canino, suspirando se escapó.
 Chombanela, Chombanela, nunca olvides mi consejo,
aún eres joven y hermosa, olvídate de ese perro
 y verás cómo tu vida, se torna color de rosa.

Marta Lilian Molano L.
Mayo 27 de 2015


Registro Nacional de Derecho de Autor  número:1-2015-43075
                                         

Mi Amiga La Chombanela





 Esta historia se las cuenta, Yamba la perra valiente,
(la que cazó un dinosaurio, un dinosaurio sin dientes).
Mi amiga la Chombanela, parió ayer nueve perritos,
tienen el hocico negro y aun cerrados los ojitos.
Parecen un estornudo de chocolate y anís,
las patas largas y flacas,
como si fueran caninos enrazados en lombriz.
Se lo dije a Chombanela cuando la fui a visitar,
y la recién parturienta
mordió furiosa mi cuello y hasta me puso a temblar.
Luego me abrazó amorosa y riéndose a carcajadas,
me dijo:
 tu comentario ha hecho que recordara
al padre de mis cachorros, de mi pequeña camada.
Tu debes de conocerle, él vive cerca de acá,
un cazador atractivo que no le gusta cazar.
Es grande, flaco, pecoso “El Cucaracha” le dicen,
por revolcarse en estiércol y jugar con las lombrices.
 ¡Así es el tal Cucaracha, el padre de los pequeños,
el que aúlla como lobo y anda sin rumbo y sin dueño¡
 -Chombanela, Chombanela aún eres joven y hermosa,
 olvídate de ese perro
y verás cómo tu vida se torna color de rosa.

 Amigos que leen la historia, esta es la pura verdad,
y con Sotana y Rosario yo se los puedo jurar.
 Sotana es la comadreja que hace días conocí,
Rosario es una ardillita que me hace mucho reír.

Marta Lilián Molano L      
(Panamá Mayo 25 de 2015)

Registro Nacional de Derecho de Autor número:1-2015-43074

jueves, 21 de mayo de 2015

Yamba Perrita Valiente



En una tarde serena, encontré algo inesperado,
una comarca de pulgas que al verme movió su rabo.
Sigilosa me acerqué y unas pupilas pequeñas
hipnóticas me dijeron: yo quiero que seas mi dueña.
 La tomé por las orejas, pensé que era un gran ratón,
la sumergí en un estanque con agua y mucho jabón.
 Y al escuchar su ladrido,  sorprendida me enteré
que su dialecto proviene de la etnia Nove Bugle.
Yamba le puse por nombre a la indigente perrita
que encontré envuelta en rastrojos,
la que ladra en otro idioma
y era una comarca andante de sarna, pulgas y piojos.
Su padre fue un gran guerrero y cazador talentoso de zutos, ratas y ardillas.
 Ciego, flaco, con lombrices, con una muela  y dos dientes,
perdió su vida el valiente, en la encarnizada riña, con una feroz serpiente.
 Yamba suele defenderse con su colita de flecha,
con ella espanta a los grillos y a los bichos que la acechan.
Y pintada hay en su frente, una hermosa pluma blanca
que es el emblema ancestral
de las princesas caninas en su aguerrida comarca.
Temprano en la madrugada, con Yamba yo caminaba
 y en lo alto de la montaña, un mágico libro abierto, por nosotras esperaba.
Tigres, canguros, serpientes…el demonio de Tasmania,
murciélagos, escorpiones y gigantescas arañas
emergían de aquel libro, haciéndonos musarañas.
Un presuntuoso quetzal, nos invitó a entrar con el
y hasta su última página, aquel libro recorrer.
 Ruidos ensordecedores nos hacían temblar de espanto,
dragones enardecidos y temerosos lagartos.
Y siguiendo nuestros pasos
nos acecha una familia de dinosaurios sin dientes,
ellos nunca imaginaron que mi pequeña perrita es arriesgada y valiente.
Colita pluma de flecha, como una fiera atacó
y en un instante hizo añicos, al dinosaurio mayor.
Su majestad “el León” al enterarse llegó con rugidos estridentes
a presentar sus respetos a la princesa canina
por haber vencido sola, con su colita de flecha al dinosaurio sin dientes.
 Al escuchar los rugidos y presenciar los colmillos de aquel león imponente,
Yamba despierta asustada, aúlla desesperada,
 viene y se orina en mi almohada.
 Llora  en su nativo idioma de la etnia Nove Bugle
y cuando oí sus lamentos, también yo me desperté.
No dudo que Yamba es una perrita valiente,
aunque solo en pesadilla, fue como logró vencer
mi consentida mascota, a un dinosaurio sin dientes.

Marta Lilian Molano L
Mayo 13 de 2015
inscripción en el Registro Nacional de Derecho de Autor, número:1-2015-38144